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¿ME PUEDO BENEFICIAR DE LA LEY DE SEGUNDA OPORTUNIDAD?4 min lectura

LEY DE SEGUNDA OPORTUNIDAD - AVIMAT ABOGADOS - GRUPO ARISTEO Todas las personas físicas particulares, autónomos y empresarios que hayan actuado de buena fe y no puedan pagar sus deudas pueden acogerse a los beneficios de la Ley de Segunda Oportunidad. Si esta normativa es aplicable pueden llegar a cancelarse al 100% todas las deudas que no puedas pagar (hipotecas, préstamos, tarjetas de crédito, avales…) Tienen tratamiento especial las deudas con Administraciones Públicas, deberán regularse con un plan de pagos, no se exoneran en su totalidad, pero se cancelan los intereses y posibles sanciones y multas, con lo que pueden reducirse en un porcentaje superior al 50% y hasta un 80% en muchas ocasiones. Todos nuestros bienes se ponen en juego, nos podemos ver obligados a entregar todo lo que tenemos para pagar nuestras deudas, todo menos aquellos instrumentos imprescindibles para el desarrollo de la actividad profesional, siempre por un valor igual o inferior al de la deuda. Habrá que preparar y contar con un plan de viabilidad y un calendario de pagos inferior a los diez años. Se iniciaría previamente una fase extrajudicial, que si bien no es obligada por los beneficios que supone debiéramos considerarla así. En esta fase extrajudicial si conseguimos el apoyo del 60% de nuestros acreedores al plan de viabilidad podemos vernos exonerados de nuestras deudas. Mientras tanto, desde que se inicia el proceso y hasta la finalización de la negociación no pueden ejecutar facturas o resoluciones de cantidad contra nosotros. Si una vez finalizado el proceso de negociación no se ha alcanzado un acuerdo, el deudor y este mediador concursal podrán solicitar ante un juez el concurso de acreedores voluntario. Si no hemos resuelto esta situación patrimonial negativa en la fase extrajudicial, ya en el proceso concursal el juez podría considerar que el particular deudor que no tiene patrimonio ni activos para acabar con sus deudas y que ha actuado de buena fe merece exonerarle de sus deudas. ¿Qué es ‘buena fe’?  Debemos haber intentado la realización de un acuerdo extrajudicial y que no se considere que nuestra gestión haya sido culpable al valorar el concurso de acreedores. Hay que tener en cuenta que acceder a la aplicación de la ley de la segunda oportunidad para particulares no implica la exoneración de todas las deudas, en general sí con los acreedores privados, pero no de las que se tengan con la Agencia Tributaria y la Seguridad Social. Igualmente, los divorciados no pueden ser eximidos del pago de la pensión de alimentos a sus hijos. También tienen privilegios que se mantendrían los bancos con las hipotecas y algunas otras situaciones que habría que estudiar individualmente. Esta resolución judicial que exonera de deudas puede revisarse durante los cinco años siguientes en el caso de que uno de los acreedores puede demostrar la mala fe del deudor o que este haya obtenido otros ingresos. En este caso, el acreedor, podrá solicitar al juez la revocación de la aplicación previa de la ley de la segunda oportunidad para particulares y se perderían las ventajas inicialmente conseguidas. Reiteramos, en esta fase, el juez podrá exonerarle de sus deudas bajo dos supuestos fundamentales: que se considere que el deudor sea insolvente, es decir, que no tiene dinero ni activos para hacer frente a sus deudas y, en segundo lugar, que dicho deudor haya demostrado obrar de buena fe. Este último es uno de los puntos más importantes y complejos de todo este proceso. Como resumen, para que un particular, autónomo, emprendedor sea considerado sea considerado de buena fe, debe cumplir una serie de requisitos, entre los que destacan:

  • Haber intentado alcanzar un acuerdo extrajudicial con sus acreedores.
  • No haber sido declarado culpable. Dicho de otro modo, que el juez no considere que su insolvencia haya sido provocada de manera deliberada por el propio emprendedor, algo que en los concursos de acreedores tradicionales se denomina administración desleal.
  • No haberse acogido a la Ley de Segunda Oportunidad en los diez años anteriores a la petición del concurso de persona física.
  • No haber sido condenado por delitos contra el patrimonio, contra el orden socieconómico, de falsedad documental, contra la Hacienda Pública y la Seguridad Social o contra los derechos de los trabajadores.
  • No haber rechazado una oferta de empleo adecuada a su capacidad en los cuatro años anteriores a la petición del concurso.

 ¿Es este su caso?  Consúltenoswww.avimatabogados.com   Emailconsultas@avimatabogados.com   Tfn. 911863112  Avimat Abogados es un despacho colaborador del:LOGO - GRUPO ARISTEO 

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