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Diana de Gales: más que una princesa británica3 min lectura

Diana de Gales: más que una princesa británica, un icono caritativo y social

 

Aunque Diana de Gales es mundialmente reconocida por haber sido la esposa de Carlos de Gales, príncipe heredero a la corona de Reino Unido, lo cierto es que “Lady Di” también se convirtió en un personaje exitoso y popular debido a su carácter carismático y su estrecho compromiso con los asuntos más solidarios y humanitarios de la sociedad.

 

Entre diversos puntos que caracterizan la trayectoria personal y profesional de la princesa Diana de Gales, es importante destacar que antes de ser tal, primero adquirió la denominación “Lady Diana Spencer” en 1975 cuando su padre se convirtió en Conde Spencer. Fue en 1977, cuando Diana se asentó en Londres tras haber realizado sus estudios en Suiza, y entonces conoció al que sería su esposo y heredero al trono británico, el primogénito de la Reina Isabel II, Carlos de Gales.

 

Tras el compromiso oficial entre ambos, que tuvo lugar en 1981, Diana se trasladó a Clarence House, residencia de la Reina, donde poco después nacerían sus hijos,los príncipes Guillermo y Enrique. Fue en estos momentos, en su comienzo y plena andadura por el reinado británico, cuando Diana de Gales, además de realizar sus labores y obligaciones propias de la realeza, empezó a colaborar con obras caritativas y humanitarias.

 

Fueron diferentes razones las que llevaron a Diana a tener dos vidas, una llena de opulencia en el alto estrado de la realeza británica, y otra dedica a darle todo al prójimo. Muchos de los motivos provinieron de sus experiencias personales y familiares vividas a lo largo de su vida, pero otros se basaron en consejos proporcionados por la propia Madre Teresa de Calcuta, quien en una sola frase le dijo todo: «Dale sentido a tu vida y refúgiate en dar amor a los demás».

 

Las labores solidarias de la princesa Diana se intensificaron aún más a partir de 1996 cuando se separó oficialmente del príncipe Carlos. Diana de Gales pasó a convertirse en la única princesa no real de Reino Unido, ya que continuó residiendo en el Palacio con el fin de mantener buenas relaciones con la familia real por el bien de sus hijos, pero al mismo tiempo decidió prestar su imagen por completo a diferentes organismos humanitarios.

 

Diana de Gales protagonizó diferentes actos benéficos relativos a los sectores más marginales de la sociedad, ayudó a los niños pobres de África y se involucró en la erradicación de causas tales como el sida, la drogadicción y otros. Sin embargo, Diana no solo fue icono de ayuda solidaria, pues llegó a protagonizar el símbolo de la moda y la elegancia en las sociedades internacionales de entonces, llegando incluso a que sus diferentes modelos y diseños fueran imitados por otros creadores. Así, gracias a su actitud carismática y su empatía social, Diana de Gales fue más que un personaje de alta realeza británica.

 

En 1997 la princesa Diana de Gales murió en un accidente de coche en París, a los 36 años de edad. Sin embargo, su esencia nunca se perdió y, el transcurso de los años, no impedido que hoy Diana continúe siendo foco de admiración por parte de muchos en todo el mundo.

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